26 enero 2006

La universidad desasosegada (II) ¿Convergir? ¿Hacia dónde?

convergencia: Acción y efecto de convergir
convergir: Dicho de dos o más líneas: dirigirse a unirse en un punto.
Las universidades españolas se han metido en un proceso denominado "de convergencia europea". La idea básica es que los títulos de cada país sean válidos en la UE y sirvan para los curritos puedan moverse por ella con cierta garantía de homologación. Hasta ahí vale, nada que objetar.
Pero surge un pequeño problema: este proceso necesita ideas claras y buena planificación, lo que aparentemente se constituye en obstáculo insalvable. Hoy les comentaré un ejemplo mínimo: los listados de titulaciones. La historia es que, para que los titulados puedan moverse por el espacio europeo, las titulaciones tienen que ser algo similar, parececerse en un mínimo en cuanto a formación, tomática, horas...
Para llegar a ello, en mi opinión, equivocada sin duda, el proceso debería haber sido algo así: para que las titulaciones universitarias de los países miembros sean reconocidas en toda la UE, vamos a planificar en la UE un conjunto común de "titulaciones UE" y unas directrices comunes respecto sus contenidos básicos.
Una vez elaborada este listado y estas directrices, todas ellas de ámbito europeo, llegaría el turno de que cada país se adaptara. Así, cada universidad haría una oferta de "títulos europeos" que se considera capaz de dar y, en su caso, de títulos propios no homologados en la UE.
Pues no, no podía ser tan fácil. El catálogo europeo no existe ni tiene visos de existir. Mucho menos las directrices comunes europeas. ¿Cómo puñetas se pueden adaptar las titulaciones actuales si no existe ninguna referencia? ¿Cómo recorrer el camino de la convergencia si no sabemos donde hay que llegar?
Este marco tan pintorescamente incierto no fue impedimento para que se formaran 4 comisiones para proponer los listados de futuras titulaciones en las áreas de enseñanzas técnicas, humanidades, ciencias sociales y jurídicas y ciencias experimentales y de la salud.
Mal comienzo de travesía si no hay un puerto donde llegar. Estas comisiones comienzan a hablar sin que, además, el Ministerio les diga nada sobre directrices que guíen su trabajo por lo que su camino, hay que reconocerlo, es algo crudo. El área de titulaciones técnicas tiene, además, que lidiar con colegios profesionales potentes, lo que dificulta aún más su labor, tanto que hasta la fecha no ha hecho público ningún resultado. Por cierto, que el horizonte para que todo esto funcione en la UE finaliza en el año 2010, que se acerca lento pero seguro.
Y para que esto sea como el camarote de los Marx, a algún lumbreras se le ocurre poner en un Real Decreto que los títulos de Postgrado (que aún no se sabe cuales son, faltaría más) deben implantarse de forma que los doctorados actuales a los que sustituyen deben "comenzar su proceso de extinción" antes de octubre del 2007. Con este curioso sistema, los títulos de postgrado se implantarán antes que los de Grado con lo que entramos en los dominios del auténtico folklore hispánico
A todo esto, los planes de financiación son inexistentes, las evaluaciones de las posibles necesidades en profesorado, material e infraestructuras no se han hecho. Las universidades, transferidas a las autonomías, deben torear a las dos administraciones simultáneamente, frecuentemente en idéntico estado de entropía. A mí, la verdad, sólo se me ocurre una reacción: ¡socorro!

25 enero 2006

Investigación bajo cero

Escuché la semana pasada una entrevista a Santiago Grisolía, creo que en La 2 de RTVE. El entrevistado estuvo bien, entretenido, contando anécdotas de su vida y tal. Todo más o menos normal dentro de la elegancia que este médico bioquímico destila por todos los poros. Pero el presentador tuvo un error: finalizó la entrevista con una pregunta imprudente, algo así como ¿y como ve la investigación en España en estos últimos años? No sé si esperaba el tópico de siempre: hombre, vamos con retraso pero estamos haciendo un esfuerzo que nos acerca a nuestro lugar en Europa, etc. Una respuesta políticamente correcta para finalizar bien el programa.
Y aquí, don Santigo no se cortó un pelo, cosa que le agradezco desde esta página. Su respuesta fue más o menos que "desde hace 10 o 12 años la investigación en España tiene un electroencefalograma plano". Y añadió luego que Rodríguez Zapatero había prometido un incremento del 25% del presupuesto de I+D y no lo había cumplido. Y para más INRI, soltó unos porcentajes sobre la parte del presupuesto se destina a investigación militar que al pobre presentador no se le ocurrió más que cerrar la entrevista con un "!que barbaridad¡".
La Opinión Alternativa ha publicado algún dato más que apoya lo dicho por Grisolía. Podeis verlo en las entradas Investigación científica ¿para qué? I y II.
Estas entradas son resúmenes de un informe de 11 páginas elaborado por una ONG, la Fundació per la Pau. Como siempre, no se fíen a ciegas de ningún informe porque casi todos ocultan verdades inconvenientes o seleccionan los datos que más les interesan. En este caso se exponen cifras concretas sobre partidas concretas del presupuesto nacional. Si tiene algo de verdad, alguien nos están tomando el pelo cuando nos cuentan las cifras destinadas a I+D.

24 enero 2006

Carroñeros Unidos, S.A.

No trago a los de la SGAE, están en la cúspide de la pirámide trófica, ocupando el lugar de los carroñeros, pero sin realizar la tarea de limpieza intríseca a la noble labor animal. Abajo fotosintetizan los curritos, que son pasto de los representantes, sobre los que depredan las compañías, y uno creería que ya, que se acabó. Pues no, resulta que los de la SGAE aún se dedican a sacar pelas del trabajo de los demás. ¿Recibe Bruce Springsteen la cuota que debe por hacerme yo una copia privada de su CD? No sé, no sé...
De su página web rescato el siguiente texto sobre la copia privada (el coloreado es mío):

Según la Ley de Propiedad Intelectual, una obra ya divulgada puede ser reproducida sin autorización del autor cuando dicha reproducción se hace "para uso privado del copista" y siempre que la copia no sea objeto de utilización colectiva ni lucrativa.
Por tanto, un usuario particular no tiene que solicitar autorización del autor/es de una obra musical o audiovisual cada vez que graba la misma para su propio uso, y sin que vaya a ser objeto de negocio.
Pero esta reproducción autorizada por Ley, genera una remuneración compensatoria por copia privada que está destinada a compensar la pérdida de ingresos que, para los titulares de una obra musical o audiovisual genera esta posibilidad de hacer copias de las mismas para uso privado. Es obvio que cada vez que se hace una copia de un disco para uso privado, se deja de vender un ejemplar del mismo, por lo que hay que compensar de alguna manera a los titulares de las obras contenidas en el mismo, por los ingresos que dejan de percibir.
De lo anterior, lo importante es que yo puedo hacer una copia de un disco original para uso particular pero me cobran por ello. La cosa se empieza a poner tonta cuando ese cobro se realiza sobre todos los materiales (CD, DVD...) susceptibles de ser soporte de copia privada, sin prestar atención al pequeño detalle de que una buena parte de esos CD no van a usarse para eso. Pero eso a la SGAE le da igual, el caso es encontrar una forma de ingresar dinero en caja y el que use CD para otros usos que se aguante.
Otra cosa de cierto interés antropológico es esa frase que empieza "es obvio que...". Tiene cierto interés porque la obviedad es más falsa que un euro de chocolate: no es obvio que cada vez que se hace una copia privada se pierda de vender otro ejemplar del disco. ¿Realmente piensan que los que compraron aquellos CD de Sony con protección anticopia compraron dos ejemplares porque no podían hacer copia privada? Por supuesto que no, no lo piensan. La explicación es más cutre que la mera estupidez y es que les da igual. No les importa que se hagan una o diez copias de cada CD original, lo que sí les interesa es justificar la tasa para tener unos ingresos fijos, pagados por las empresas que luego los hacen recaer en los de a pie, en nosotros.
La solución para este embrollo sería muy fácil: bastaría que en cada caja con un CD original viniera una copia del mismo con la carátula bien visible: copia privada. Esa copia supondría un incremento de precio razonable, un poco más que el equivalente al coste del soporte físico y del proceso de copia. Así ya no habría motivo para cargar los CD vírgenes con tasas puesto que el derecho a copia privada estaría salvaguardado. Pero no, no se hará porque el negociete de la SGAE es mayor cobrando a destajo sobre CD, DVD, escáneres, fotocopiadoras...
Una pregunta para finalizar ¿cómo puedo hacer copia privada de un DVD que acabo de comprar si está protegido para evitar que ejerza mi derecho?
Curiosamente esta cuestión no figura en las FAQ de la SGAE.

21 enero 2006

La universidad desasosegada (I)

Acabo de leer en la edición digital de El País y confirmado en la homóloga de El Mundo que en Ministerio de Educación perpetra otra modificación de los títulos de grado y postgrado universitarios. Tras superar la tentación de tirarme por la ventana (inútil por otra parte porque estoy en la planta baja de mi casa), he recuperado un artículo que tuvieron la amabilidad de publicarme en El Periódico de Extremadura hace unos meses. Con él comenzaré una pequeña serie de entradas sobre la situación universitaria en España tal como yo la veo desde mi punto de vista, sin duda distorsionado. Vaya por delante una confesión: no entiendo nada de lo que está pasando. O hay un “diseño inteligente” detrás, muy por encima de mis capacidades o esto es una sucesión de chapuzas y sinsentidos donde parecen haberse puesto de acuerdo los “neocon” y los “neopro” para ver quién la hace más tonta. El artículo fue el siguiente:
Las funciones de las universidades son esencialmente la docencia y la investigación. La primera transmite conocimiento mientras que la segunda lo genera por lo que su evolución debería desarrollarse paralela y armónicamente. Sin embargo, en mi opinión, y debido a algunos cambios que se están produciendo, este no es el camino hacia el que vamos. Estamos en un tiempo de cambios en la Universidad. Uno de los más notables es que las actuales titulaciones deben adaptarse al Espacio Europeo de Enseñanza Superior cuyo objetivo fundamental es establecer títulos homologables entre los diferentes países, facilitando así la competencia y movilidad laboral de los egresados universitarios.
Dejando aparte los aspectos puramente docentes, esta adaptación hace prevalecer en las titulaciones de Grado (equivalentes a las actuales Licenciaturas e Ingenierías) el aprendizaje de utilidades frente al conocimiento básico. El aprendizaje de la investigación se pospone y podría plantearse en un ciclo posterior (y opcional) de Postgrado, aunque ni siquiera de forma obligatoria. Cabe esperar, en consecuencia, promociones de egresados universitarios que no han tenido contacto alguno con la actividad investigadora en toda su carrera. No sé si las consecuencias de este nuevo perfil serán positivas a nivel individual, pero parece razonable prever un descenso general en los indicadores que valoran la cantidad y calidad de la investigación nacional.
El segundo dato que quiero comentar proviene del reciente nombramiento de la nueva Comisión Europea. El nuevo responsable europeo de ciencia e investigación es Janez Potoĉnik, un economista que ha sido claro estableciendo sus prioridades en declaraciones a la revista Science (número del 26 de noviembre de 2004): el enlace de la ciencia con el crecimiento social e industrial. Parece previsible que este planteamiento penalizará severamente la investigación básica pues condicionará la financiación a criterios economicistas ajenos al objetivo esencial de la ciencia: incrementar el conocimiento.
Esta impresión se refuerza por algunas otras circunstancias inquietantes. La primera es el reconocimiento expreso de que Potoĉnik tiene un escaso bagaje en ciencias naturales. La segunda es que se muestra entusiasmado por el papel de la pequeña y mediana empresa como conductores de la actividad investigadora.
Respecto a lo primero, recordemos que la expresión “ciencias naturales” incluye la biología, geología, física, química... y dentro de ellas la astrofísica, la bioquímica o la genética. El propio comisionado reconoce que tiene una cierta tarea de aprendizaje por delante que, me permito acotar, abarca la práctica totalidad de las ciencias experimentales.
Respecto a la segundo, tal vez por desconocimiento me parece desconcertante pensar en algún mecanismo por el cual la dirección de la investigación pueda traspasarse a las PYME. Esta cuestión aún no ha sido aclarada por Potoĉnik aunque sí el objetivo: usar la ciencia “to boost Europe’s economy”.
Hay más luces, sombras e incertidumbres pero valgan estas dos notas para que nos preguntemos cómo se conjugarán todas estas circunstancias en un futuro inmediato. Las Universidades, las Comunidades Autónomas y los Estados tienen un relativo margen de maniobra propio. Esperemos que entre todos se cubran los huecos y no se olvide la investigación básica.
Pues podemos esperar sentados, la universidad va camino de una FP con título en papel couché. Mientras tanto, estamos diseñando los postgrados que, por imperativo legal, entrarán en funcionamiento antes que los título de Grado. Ya lo comentaré en otro momento...

15 enero 2006

De bitácoras y displays

El aprendizaje de idiomas no es uno de mis puntos fuertes. Aún así, es un asunto que me atrae irresistiblemente y, dentro de mis muy limitadas posibilidades, intento defender el nuestro, el español ante la colonización innecesaria por otras lenguas. Y digo innecesaria porque hay ocasiones donde los neologismos son imprescindibles.
Probablemente es en los campos técnicos donde es más obvia la necesidad de introducir términos nuevos. Algunos son elegantes, como pixel, una contracción de picture element, que también es uno de los necesarios. En otros, su propia historia, su génesis, es toda una aventura, como el caso de quark.
Pero sin pasarse, que muchos tienen un claro equivalente en español, a veces mucho más propio que el inglés. Y otros son, simplemente, copias descaradas de términos ingleses que aparecen por desidia (siempre es más fácil pasar al spanglish que aprender una palabra nueva) o por ignorancia.
La informática es uno de esos campos donde es difícil traducir la jerga, siempre de origen foráneo. Algunos términos se han traducido directamente, como mouse, y todos manejamos el ratón sin complejo lingüístico alguno. Otras traducciones o adaptaciones han fracasado, como byte, que inicialmente se intentó traducir por octeto, término ya olvidado. Y otras son auténticas barbaridades, como decir displayar a las presentaciones en pantalla (oído en directo en la Córdoba de Argentina).
Como curiosidad, comentaré que llamar bitácora a los blogs es un error. Blog es una contracción de biographical log, siendo log un término originado en los albores de la informática y que representa un archivo donde se registra una secuencia de operaciones. Bitácora no es el cuaderno donde los marinos escribían sus notas, sino un arca o armario donde se guardaban, entre otras cosas, los diarios o cuadernos de bitácora. Para la adaptación de blog al español, si queremos hacerla, será mejor usar los términos anteriores.
Finalizo con dos ejemplos opuestos sobre traducciones inglés-español de términos informáticos. Del primer documento es responsable Rafael Fernández Calvo y a mí me parece una propuesta razonable en sus adaptaciones y traducciones. Y por poner algo en el otro platillo de la balanza, les propongo otra opción, en mi opinión descabellada, sobre el mismo problema, perpetrada en este caso por Yolanda M. Rivas.

Y esa tesis ¿cómo va?

Dado que el perfil de mis más bien silenciosos lectores es preferentemente universitario (así lo muestran los identificadores de los que acceden a las páginas), me parece procedente resucitar unas páginas que tenía escritas hace un par de años y ponerlas aquí.
Van de tesis, de esas tesis doctorales que son secuencia de ciclos maníaco-depresivos, de vivo sin vivir en mí, y cosas así. Que acaban o no, que duran y duran como las pilas esas, que parecen emular la odisea de Frodo camino del Monte del Destino. Todo siguiendo reglas aparentemente misteriosas. Pero no, mi hipótesis es que no hay misterio. Lo que hay es una buena o mala gestión, tanto del doctorando como, principalmente, del director o tutor.
Por eso redacté en su momento un documento mínimo que se titula 10 reglas para conseguir que nuestra tesis de doctorado se acabe. Admito añadidos, claro. Y experiencias buenas o malas, ya contarán...
Mientras tanto, sigo recomendando el clásico “Cómo se hace una tesis” de Umberto Eco y publicado por Gedisa. Es un libro muy interesante, lógicamente más orientado a las letras que a las ciencias, pero muy aprovechable por todos.


Hay una breve recensión en la Central del Libro.
Termino con un consejo cínico, ahora que no nos lee nadie: si necesita una tesis imperiosamente y no le llega la cabeza o el tiempo para hacer algo decente, por favor, no haga una basura. Busque una buena tesis de un indio, o chino, o uzbeco, busque un traductor y fírmela como si fuera suya. Nos hará un favor a todos divulgando una tesis que de otra manera se perdería y, lo que es aún más importante, no contribuyendo al lado oscuro de la ciencia con un asco de trabajo. Ah, y acuérdese de silenciar al traductor.
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