04 marzo 2007

¿Demoliendo "papers"?

"Este libro nos enseña que todo es posible si está suficientemente demostrado en un paper científico". De la reseña de la Editorial Siglo XXI.

Pues no. Pero empecemos por el principio. He conocido una colección nueva de libros titulada "Ciencia que ladra..." editada por Siglo Veintiuno en Argentina. Son libros pequeños, de 100 a 150 páginas que tratan temas diversos. El que aquí nos ocupa se titula "Demoliendo papers. La trastienda de las publicaciones científicas".
Su estructura es más simple que sus intenciones: una breve introducción del compilador, Diego Golombek (Dr. en Biología), un prólogo titulado "Sobre el nacimiento, el desarrollo y la demolición de los papers" de Pablo Kremer (sociólogo) y 16 "artículos científicos" deliberadamente delirantes con títulos como "Criterio válido para la clasificación de los sándwiches de miga" o "El ADN se autorreplica, gracias a Dios".

A pesar de la reseña de la editorial que menciono arriba, la verdad es que no sé bien qué se pretende (de)mostrar en el libro. De la contraportada, introducción y prólogo se deducen ideas no muy coherentes. Por un lado, de la introducción supondríamos que sólo se pretende que los científicos se rían de sí mismos poniendo en forma de "paper" supuestos experimentos absurdos. Hasta ahí sin problema, los trabajos son divertidos aunque puesto a elegir me quedo con el insuperable The Teleplastic Inquirer. Hay, sin embargo, una afirmación con la que no estoy de acuerdo:
"El paper, casi por definicion, está escrito en difícil, una curiosa jerga técnica de acceso a unos pocos iniciados".
Ya que él generaliza, lo haré yo también para disentir: en el paper, casi por definición, se usa una gramática simple y un vocabulario sobrio, lo que hace que el texto sea normalmente muy fácil de seguir. Esto es aplicable a las ciencias experimentales sin excepciones significativas. Otra cosa es que los conceptos sean avanzados o especializados, lo que exige una formación previa, pero de ahí a hablar de "curiosa jerga" e "iniciados" hay un abismo. Por poner un ejemplo, les copio el resumen de un trabajo pillado al azar y titulado "Halwaxiids and the Early Evolution of the Lophotrochozoans" (casi ná):
"Halkieriids and wiwaxiids are cosmopolitan sclerite-bearing metazoans from the Lower and Middle Cambrian. Although they have similar scleritomes, their phylogenetic position is contested. A new scleritomous fossil from the Burgess Shale has the prominent anterior shell of the halkieriids but also bears wiwaxiid-like sclerites. This new fossil defines the monophyletic halwaxiids and indicates that they have a key place in early lophotrochozoan history"
La mayoría de ustedes entenderán más o menos lo mismo que yo de la esencia del trabajo. Pero de ahí no se deduce que los que lo entiendan deban ser "iniciados" o que esté escrito "en dificil". Al contrario, el resumen es un magnífico ejercicio de concisión y precisión, la sintaxis es minimalista y las formas verbales se limitan al presente. Y si no entendemos qué es un "scleritome" (1) es porque nuestra formación es otra pero me resisto a equiparar "científico" a "iniciado" porque la formación científica está al alcance de todos y no hay nada oculto en el camino para alcanzarla salvo trabajo.
Disiento también de un texto en la contraportada, que creo es conceptualmente erróneo:
"En 'Demoliendo papers' un grupo de estudiantes y científicos demuestran las más disparatadas hipótesis cumpliendo con los preceptos fundamentales de las publicaciones científicas".
Lo cual no es cierto: los trabajos del libro, divertidos y chiflados, no demuestran nada porque sólo cumplen con los "preceptos" formalmente y de forma muy banal (la estructura del paper) pero incumplen flagrantemente la lógica y caen el errores básicos de método.
Más grave por sus implicaciones es la frase en la reseña mencionada arriba:
"Este libro nos enseña que todo es posible si está suficientemente demostrado en un paper científico".
Esta frase es aparentemente una carga de profundidad pero la considero absurda en su propia concepción: precisamente la necesidad de demostración de los hechos nos llevan a concluir que no todo es posible, que hay leyes y regularidades en el comportamiento de las cosas. Los papers contribuyen precisamente a acotar los terrenos de lo real y de lo imaginario.

Por su parte, el prólogo de Kreimer no aclara nada y consiste en una secuencia de ideas de las que no he conseguido sacar gran cosa en limpio. Parece que intenta convencernos de que el paper no es el conocimiento ni la ciencia porque "oculta muchas más cosas de las que muestra". Lo cual a mí me parece obvio porque los artículos son sólo una de las formas de comunicar métodos y resultados, de hacer ciencia. Pero pasemos a comentar las cosas que según Kreimer se ocultan (lo cual parece ser un problema):
  • "Un paper muestra el éxito y esconde el fracaso: cuando se redacta el artículo ningún científico describe todos los procesos que tuvo que desarrollar para llegar a la redacción final."
Com.: Lo contrario sería confundir un paper con "mi querido diario". Para una exposición exhaustiva de los procesos están las libretas de laboratorio que, en ocasiones, han sido utilizadas incluso como prueba en juicios. Los papers son documentos sintéticos de métodos y resultados de investigaciones.
  • "Un paper oculta todo [el] "conocimiento tácito", es decir, un montón de aspectos que tienen que ver con la práctica de la investigación: la destreza del experimentador, la cultura y el lenguaje propios del grupo de investigación, los lugares donde se hizo, los procesos de aprendizaje..."
Com.: Bueno, si hubiera que poner todo eso cada paper se convertiría en un culebrón de media tarde y habría que publicarlo en fascículos. Ya en serio, los artículos incluirán los aspectos que son relevantes para entender y replicar el trabajo, no los accesorios. La idea es que los lugares donde ese hizo el trabajo estarán citados si aportan información relevante y no lo estarán si no la aportan. Lo mismo es aplicable al resto de aspectos: no es razonable convertir un artículo en una especie de recreación del contexto personal, científico y sociológico del grupo de investigación (aunque no perderé de vista usar Second Life para construir un escenario de metadatos :-)
  • "Un paper también oculta el papel que los autores desempeñan en un campo científico de relaciones sociales."
Com.: ¿Y qué? Los artículos se leen por su contenido, no para preparar guiones de programas rosa. Incluso si quieres saber más de los autores (profesionalmente hablando) hay herramientas eficacísimas y más pertinentes que contar tu vida y milagros en el artículo.
  • "Finalmente, un paper oculta el interés de los autores por legitimarse, por contar en su curriculum con una publicación más que pueda hacer valer ante sus pares..."
Com.: Hacer caso de este "problema" supondría convertir, de nuevo, los artículos en un diario o en algo peor ("me acuso, padre, de querer publicar para obtener prestigio...", "no te preocupes, hijo, es sólo un pecado de soberbia..."). Esencialmente, todos publicamos por los mismos motivos y no es esperable sorpresa alguna en ese proceso. ¿Hay que contarlo en los trabajos? No creo.

Al final, no entiendo bien a dónde quiere llegar don Pablo con estos supuestos problemas a no ser que su profesión de sociólogo le lleve a no conocer la naturaleza y objetivos de los artículos en ciencias experimentales. Aún así los trabajos que vienen después son divertidos y pueden leerse a ratos perdidos.
Eso sí, no esperen más del libro: ni es demoledor, ni rompe nada de lo establecido, ni propone alternativas a los vicios y defectos del sistema actual, ni nos enseña la trastienda de las publicaciones. Otra vez será.


(1) Incidentalmente: he buscado el origen del término scleritome y parece haber sido propuesto por primera vez por Stefan Bengtson (Taxonomy of Disarticulated Fossils, Journal of Paleontology, 59 : 1350-1358, 1985) y hace referencia al conjunto de placas de revestimiento de los artrópodos.

5 comentarios:

Orges dijo...

Coincido contigo: no sé exactamente a dónde querían llegar con su crítica. No obstante, todo suena a investigadores rebotados con el sistema. Pero la verdad, teniendo el sistema (como todo) aspectos criticables, creo que no han dado con ellos en absoluto.

He estado viviendo un proceso de habilitación durante el pasado mes, y en las conversaciones en los cafés y las cenas he podido constatar que hay un porcentaje de "investigadores" con opiniones similares: no les gusta el sistema (suelen ser los menos "adaptados" a él) pero cuando tratan de dar argumentos.... En fin.

Li Po dijo...

Sí: más que crítica parece una mala broma, forjada en la sociología posmoderna de la ciencia y su relativismo a ultranza.
Pero eso no quita que el sistema tenga sus perversidades, notables ante todo en el terreno de la filosofía o las ciencias sociales.
Por ejemplo, lo que llamo la "hamburguesería de la ciencia": el que, dado que (en general y habida cuenta de la dificultad de establecer el "impacto" de una publicación o revista en concreto) lo que cuenta es el número de publicaciones, los investigadores y departamentos privilegien la "publicabilidad" de los temas por sobre su interés epistémico (dejándose llevar por las modas); y que dediquen su tiempo a hacer constantes refritos de un mismo tema. Cuantos más papers puedas sacar de una misma cosa, mejor! No importa que no digas nada sustancialmente distinto en cada uno, o que te limites a parafrasear con cierta habilidad y añadiendo unos toques aquí, unas tablas o datos por allá. Creo que en esto estaremos más o menos de acuerdo, en función de nuestra experiencia al respecto.
Me parece evidente que un modelo de socialización del saber que funciona para ciertas ciencias no tiene por qué servir para otras; pero no se ha dado así en la realidad -del mismo modo que la economía, por poner el caso, se ha "endurecido" en su afán de aproximarse a la matemática o la física.
Todo esto da qué pensar, me parece. Para una discusión seria, sin duda; no del calibre de "todo vale si está publicado".
Por otro lado, el que los "menos adaptados" sean los que se quejan es una obviedad; si estuviesen adaptados no se quejarían. Pero esto no invalida en lo absoluto los argumentos que pueden esgrimir para quejarse. Da cuenta, más allá de toda duda, que los talentos que dichas personas posean o puedan demostrar no logran espacio en la academia tal y como funciona ahora.

Orges dijo...

Ya dije que el sistema tiene sus maldades. Las soluciones van parcheando esas perversidades (me consta que en la evaluación seria de curricula se emplea el índice H, el número de citas, el factor de impacto relativo, los cuartiles por áreas... todo ello con sus respectivos problemas). En determinadas áreas el no adaptarse al sistema puede tener que ver con un difícil acomodo del tipo de conocimiento científico concreto a los cánones actuales. En otras, los inadaptados (muchos) tienen otras cualidades. Sus argumentos (los que a mí me han esgrimido) son absurdos. En cualquier caso, esto es un poco como la democracia, el sistema no es perfecto, pero parece el menos malo.

Blog Master - Miyagi dijo...

Yo leí mas e la mitad de ese libro, hubo un caso de gatos y tostadas y otro de orina afuera de la taza del baño , es disparatado si pero me he reido un montonaso.
El libro es mejor de lo que parece no creo que sean " investigadores rebotados con el sistema".

pqo dijo...

No leí el libro ni es mi intención intervenir en su favor, pero creo que en la argumetnación de este post hay un error. Si un "paper" esconde el fracaso, todo el conocimietno tácito, el hecho de que la ciencia es un hecho social y que su producción es hecha por una intergrante de la cultura, no es algo para nada trivial ni inocuo.

Lo cual no significa, como erróneamente (pero seguro que también deliveradamente) se da a entender al contraponer los ejemplo del "querido diario" o el "me acuso..." (me imagino que el libro no menciona tales alternativas y en todo caso no tiene nada que ver con el planteo, bien entendido, que se expone en el post).

Nunca se lo puede decir todo. Pero cuando de algunas cosas no se puede hablar ahí cambia el asunto. Y más aún cuando esas son esenciales para entender su dinámica propia.

La ciencia muestra la ironía de ser el discurso que más ha reivindocado la objetividad y la no historicidad de sus afirmaciones, y la que más perecederibilidad (no sé si es un neologismo) y, en una palabra, la historicidad de sus "papers".

Es irrefutable que hasta el presente la ciencia se ha negado ha estudiar el hecho mismo de su prestigio en la sociedad con verdaderos métodos científicos. Y eso no se debe a la mera casualidad.

De todas formas, estarán de acuerdo en que esto no la objeta para nada, pero sí abre un campo de interrogaciones que no habría por qué menospreciar.

Saludos

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