30 mayo 2007

¿Cambiar la docencia?

Aviso que este post va a ser desordenado, más una acumulación de ideas o impresiones que otra cosa. El asunto surgió de una conversación hace un par de días donde hablábamos de los posibles enfoques para una docencia universitaria diferente. ¿Por qué es necesario cambiar las formas de docencia en la universidad?. Hay más pero los motivos que comentábamos en esa conversación estaban relacionados con el acceso y gestión de la información, por ejemplo:
  • que Internet hace posible acceder a una ingente cantidad de información de forma instantánea aunque no filtrada.
  • que no todo está escrito pero casi, lo que hace que las clases convencionales pierdan sentido poco a poco.
  • que hoy existen herramientas que permiten el ensayo de otros métodos docentes y de aprendizaje, eso sí, corriendo riesgos.
Sobre esto hay problemas y posibles soluciones y hoy quiero comentarles algunas cosas que se me ocurren al respecto insistiendo en que no tengo bien ordenado el asunto en la cabeza.
Por ejemplo: hay resistencia al cambio. Los profesores ven (vemos) que hay que replantearse muchas cosas. Que hay que pensar que las clases convencionales hacen agua y que hay que buscar alternativas. Que con un buen libro se mejoran los "apuntes" que un alumno pueda tomar en nuestras clases. Que las diapositivas de Powerpoint que usas van camino del limbo de los bits reciclados.
Y con esto se aproxima el Espacio Europeo de Educación Superior, EEES, que viene aparentemente a potenciar que estos cambios se realicen. Sólo aparentemente porque en realidad hay pocas cosas claras bajo esas siglas, que se han ido descafeinando a ritmo vertiginoso.De lo que queda podríamos decir que se tiende a reducir distancias, no sólo entre profesores y alumnos sino también entre los propios alumnos. En el primer caso eso mediante una atención más personal, por ejemplo, mediante un proyecto o práctica que el profesor tutorice de forma periódica e individual. En el segundo, mediante el retorno del trabajo cooperativo, entre pequeños grupos de alumnos que deben hacer tareas en común que serán también tutorizados por el profesor pero de forma colectiva.
En mi opinión, este cambio es deseable pero difícil. Veo al menos dos motivos para ello. El primero es de infraestructuras: las Facultades y Escuelas están diseñadas de otra forma, con aulas medianas o grandes. En cambio, habrá muy pocos o ningún espacio donde se pueda trabajar en grupos pequeños durante las horas que haga falta, esos que antes se llamaban seminarios: salas de 15 metros cuadrados o poco más, con una mesa central, una pizarra (¿digital?), un proyector, wifi...
Tampoco contribuye al éxito de la nueva estrategia que los libros se hayan centralizado en bibliotecas dotadas de una gran sala orientada sólo al trabajo individual (no se puede hablar ni hacer una reunión de grupo), en oposición a las pequeñas bibliotecas especializadas en los departamentos donde el acceso al material desde los seminarios sería inmediato.
Finalmente, la iniciativa debería ser organizada y coordinada desde arriba, donde tienen poder para asignar recursos y distribuir tiempos. Pero no hay recursos ni hay tiempo. Podría haberlos pero valen dinero.
Respecto a los recursos valga lo dicho arriba en cuanto a infraestructuras. El tiempo es otro escollo. Tiempo del alumno y tiempo del profesor. En el caso del alumno, no sería razonable que el cambio de métodos conlleve un incremento sustancial del tiempo de dedicación a cada asignatura porque los días tienen 24 horas, no más. Se supone que eso se solucionará con el diseño de los nuevos planes de estudio que se hará con el cálculo de los créditos ECTS, que miden la dedicación del alumno, no las horas de clase. Pero mientras tanto, hay lo que hay y cualquier cambio debe hacerse midiendo bien las consecuencias.
El tiempo del profesor es la otra cara del problema. Obviemos aquí al caradura o al impresentable de turno porque ese es otro debate diferente. Centrándonos en el profesor responsable, la docencia es sólo una parte de su dedicación ya que tiene también actividades de autoformación, de investigación y de gestión. Por poner un ejemplo, un proyecto de investigación lleva asociadas tareas como la propia investigación por parte del profesor (obviamente), pero también el seguimiento de los avances y problemas de un par de doctorandos, la lectura de nuevos artículos, la elaboración de los informes que la administración te pide periódicamente, la resolución de los pedidos de material, la renovación de las becas mediante más informes, la redacción de artículos, la atención al correo electrónico para comunicarse con otros colegas o grupos, la revisión periódica del calendario de tareas, reuniones de coordinación, revisión de indicadores de seguimiento del proyecto... eso si no tienes también que llevar la contabilidad o administrar el "hardware".
El problema no es tener que hacer eso sino que las tutorizaciones individuales y colectivas que el EEES reclama exigen mucho más tiempo. La solución es obvia porque ya se han hecho cuentas en muchos sitios: hay que contratar más profesorado y/o especializar en docencia al que no investiga exigiéndole más horas (ahora todos tenemos las mismas horas máximas de docencia, independientemente de que investigues o no). Lo primero, lo de contratar, cuesta un dinero que nadie está dispuesto a poner sobre la mesa (la expresión "a coste cero" se ha hecho muy popular últimamente). Lo segundo supone que el rector que se atreva a proponerlo será defenestrado en las próximas elecciones.
A pesar de estos problemas o tal vez a causa de ellos, hay gente que se ha planteado que las nuevas tecnologías pueden echar una mano.
La solución estrella, la dieta milagro, está formada a partes iguales por el blog y el wiki.
Y yo he decidido tirarme de cabeza a la piscina el curso que viene. Ya he ensayado blogs en este y tengo una asignatura virtual sobre Moodle desde hace dos años pero ahora ensayaré con una troncal de 9 créditos, a ver si el resultado es bueno.
Mi problema, que se propaga a mis futuros alumnos conejillos de Indias, es que yo no soy pedagogo. Soy, todo lo más, científico. Por ese motivo he revisado documentos por internet buscando experiencias e información útil. Por el momento no he tenido suerte: mucha teoría, mucho canto a las bondades del nuevo sistema pero poca salsa donde mojar el pan.
Aún así, me dedicaré este verano al diseño de la nueva asignatura y a plasmar mis difusas ideas en un plan explícito. Ya les contaré. ¡Ah! Y si alguien me orienta con su experiencia personal será un placer escucharle o leerle.
En fin, espero que todo esto no sea un espejismo y que no perdamos de vista que, aunque deslumbrados por las nuevas tecnologías, son sólo herramientas que funcionarán si se usan y aprovechan correctamente y llevan a un fin no necesariamente tecnológico: conocer.

Les pongo una sola referencia por si alguien quiere empezar a darle vueltas a la cosa: en Universidad20 sección Artículos hay una buena recopilación para empezar.

10 comentarios:

Daniel Santos dijo...

Me parece muy interesante lo que propones, en cualquier caso una cosa esta clara, el sistema educativo en general esta muy mal. Yo siempre he pensado que en algunos niveles quizas seria mejor que el profesor explicara unos conceptos generales y despues dejar que el alumno investigue por si mismo con herramientas como Internet, pero estas cosas son muy dificiles mientras no nos libremos de, a mi parecer, el mayor problema de la enseñanza: los examenes.
Un saludo y animo con tu plan.

Daniel Santos
http://psinretorno.blogspot.com/

Rafa dijo...

Pues yo te dejo un comentario también fruto de las impresiones (de leer tu entrada).

Lo primero es que me alegro de que haya gente dispuesta a tomarse en serio el EEES. A mí no me convence mucho personalmente, pero puesto que ya no hay nada que hacer, lo suyo es tomárselo en serio e intentar exprimir las oportunidades que ofrece.

Lo que me da miedo es que el nuevo sistema se imparta a medias, manteniendo lo peor del antiguo y lo peor de lo nuevo (ya se sabe, un método "extranjero" aplicado a la idiosincrasia ibérica).

Todas las críticas que oigo, y que comparto en gran parte, se refieren a la reducción de contenidos y de horas docentes. Quizá sea muy ortodoxo, pero creo que memorizar conocimientos sigue siendo importante, y que reducirlos alegando que "siempre están los libros para consultar" es una medida muy cínica: también están los libros necesarios para que yo aprenda hebreo, pero no voy a pagar una matrícula para que me señalen su lugar en la biblioteca o me den una dirección en la web que podría consultar de forma autodidacta.

Para que el EEES sea una verdadera mejora se necesitaría un gran esfuerzo por parte de los profesores (preparación de nuevos formatos, atención personalizada,...) y de los alumnos (que el crédito ECTS sea una realidad y que se preparen parte del contenido en casa), y no sé yo si ambas partes contribuirían a ello.

Y por último, se dice, se comenta que la bondad de los profesores se medirá por su porcentaje de aprobados, y esa medida tal y como está enunciada me parece muy perniciosa.

Todo son dudas e incertidumbres, y además parece que se va a instaurar todo esto como siempre: con prisas y sin planificación, y encima con el farfulleo de profesores y alumnos. Por eso, de verdad que da gusto ver que alguien no sólo se lo toma en serio sino que va a tratar de que sea un cambio positivo.

apfelbaum dijo...

El solo hecho de plantear todo lo que comentas es ya importante, porque pone de manifiesto que hay profesores que quieren mejorar lo que hay... Probablemente no sea yo el más indicado para meterme en estos berenjenales, dado que no soy docente, aunque, por razones que no importan aquí, tengo mucha relación con lo que se hace en el terreno pedagógico.
Creo que pones el dedo en la llaga cuando te refieres al trabajo en equipo que, desde mi punto de vista, es clave para integrar la ingenta cantidad de información disponible por parte de los mismos estudiantes (que tienen o pueden conseguir esa información).
En muchos casos, el funcionamiento de los equipos puede ser de menos de una hora o extenderse durante un semestre, dependiendo de la actividad, y es posible, en muchos casos, trabajar en línea.
Por supuesto, el papel del profesor es, en este sentido, más importante que en la versión "clásica", pues la planificación ocupa un lugar fundamental.
Sé que, en EE.UU., hay gente trabajando a marchas forzadas en este sentido y no siempre es precisa una infraestructura "neonovísima".
En todo caso, aunque la bibliografía pedagógica me suele parecer bastante reiterativa y no demasiado útil, me consta que se va a publicar en este año la traducción de un libro norteamericano (con espíritu de "guiaburros"), dedicado a las técnicas de aprendizaje colaborativo, que puede servir de ayuda. No sé con qué título aparecerá en castellano y tampoco pretendo hacer publicidad, pero sí he visto el original inglés, con sus 300 páginas, mucha "técnica" y mucho ejemplo, y no tiene mala pinta.

Angel dijo...

Os respondo a algunas de las cosas que comentais.
Sobre los exámenes que comenta Daniel tenemos, como no, un problema. A mí no me gusta que la gente se juegue todo a una carta y uso, cuando pongo exámenes, un par de recursos que están funcionando bien: poner parciales y qu el tiempo disponible sea muy amplio. Los que van sobrados no necesitan parciales pero les viene bien para dosificar el esfuerzo. Los que van menos sobrados se dan cuenta de que no es suficiente y se esfuerzan más para el siguiente. Como consecuencia, los suspensos bajan drásticamente.
La otra opción la he usado este año con la asignatura troncal: el aprendizaje por proyecto. Pero no estoy contento de los resultados y eso me ha empujado al cambio que os comento en la entrada.

Rafa: la frase "también están los libros necesarios para que yo aprenda hebreo, pero no voy a pagar una matrícula para que me señalen su lugar en la biblioteca" merece un marco, me ha encantado porque da en el clavo en cuanto a algunos enfoques "ligth" de la cosa esta.

Apfelbaum: en efecto, planificación y sentido común. A ver si tenemos todos suerte porque creo no estamos demasiado preparados, ni profesores ni alumnos, para coordinar ni trabajar de forma coorperativa. Yo estaré atento pero si sale ese libro avisa ¿de acuerdo?

Sergio L. Palacios dijo...

Desgraciadamente, Ángel, tengo que estar de acuerdo contigo en muchos puntos de los que señalas. Creo que hace falta poner medios para llevar a cabo "el cambio" que predica el famoso EEES. Yo, personalmente, intenté ir adaptándome el curso pasado. Para ello, propuse una especie de evaluación continuada consistente en que los alumnos realizasen trabajos durante todo el curso (imparto una asignatura de Física a los estudiantes de primer curso de la licenciatura en Química). Por supuesto, dejé la elección de someterse a esta forma de evaluación en manos de los chavales, es decir, se apuntó el que quiso. El resto decidieron seguir por el sistema tradicional de las clases magistrales y los exámenes escritos. Así que mi grupo de "conejillos de Indias" estaba formado por 25 estudiantes. A lo largo del curso, cada uno de ellos realizó 31 trabajos, con lo cual me tuve que meter entre pecho y espalda la friolera de 775 revisiones. Tengo que admitir que el experimento resultó muy, muy satisfactorio. Aprobaron todos los chavales, asistían mucho más entusiastas a las clases y al final me confesaron en una encuesta que realmente consideraban que habían aprendido mucho más que en una asignatura "tradicional". La otra cara de la moneda fue la del inmenso número de horas que tuve que dedicarle al asunto. Consecuencia: mi investigación se redujo a la mínima expresión durante un año. La moraleja de todo esto es que todo parece oro reluciente, pero a la hora de la verdad, seguimos teniendo grupos demasiado numerosos para llevar a cabo estas cosas de una forma eficaz. No hay medios adecuados para ponerlo en práctica y, como casi siempre en este santo país, al final las cosas dependen de la buena voluntad de los profesores. Otra cosa que tengo que reconocer es que, aunque obtuve un enorme placer como profesor, al final mi sueldo fue el mismo que el de los profesores que no intentaron nada de nada. Y me parece injusto, aunque quede mal el decirlo. Creo que habría que intentar dar una solución a esta cuestión. Debería de existir una forma de remunerar estas cosas. Por ejemplo, con la implantación de unos "sexenios" de docencia, donde haya que demostrar (al igual que se hace con la investigación) una actitud y una aptitud en la labor docente, con publicaciones especializadas u otras cosas parecidas que sean evaluables de forma objetiva.
Por otro lado, tengo también experiencia con otro tipo de asignaturas, como son las de libre elección y que, personalmente, no sé qué va a suceder con ellas en el nuevo EEES (si alguien lo sabe le agradecería una ayudita). Imparto desde hace ya tres cursos una asignatura llamada "Física en la Ciencia Ficción". En ella estudiamos Física utilizando el cine y la literatura como herramientas. Vemos películas o escenas de películas de CF y leemos fragmentos de novelas con la misma temática. A continuación, damos la clase entre todos, es decir, se establece un coloquio en el que cada uno saca sus alegrías y miserias sobre la física que se ve en pantalla. Mi papel consiste en moderar el coloquio y en explicar los conceptos físicos que pudiesen ser erróneos o mal interpretados. Es una clase bastante heterodoxa, pues no parece tener orden, pero sólo es algo aparente, ya que el ritmo de la lección lo adquiere la propia clase, el ambiente es mucho más distendido y la participación de los chavales es francamente admirable. Tengo todos los años un número de alumnos matriculados muy elevado, del orden de 10 veces la media de otras asignaturas de libre elección en mi universidad. La evaluación consiste en trabajos voluntarios (tanto en cantidad como en calidad) que pueden también consistir en cualquier cosa que el estudiante considere oportuno. Suelen leer novelas y analizar la ciencia allí reflejada; otros hacen lo mismo con películas no vistas en clase; otros deciden reflejarlo en un blog a semejanza del que yo mismo mantengo como complemento a la asignatura (http://fisicacf.blogspot.com). En fin, todo el trabajo que realizan es totalmente voluntario y ellos mismos lo eligen. Me he encontrado sorpresas agradabilísimas, de verdad.
Finalmente, pido perdón por el desorden, pues yo también tengo un buen barullo mental con estas cosas y las ideas están bastante desordenadas en mi mente. Habría mucho que hablar sobre el tema y sólo he pretendido dar una insignificante opinión más y proporcionar algo de ayuda a alguien que le pueda servir. Soy de esos que esperan el nuevo EEES con ansiedad, pero reconozco que en un país como éste va a costar sangre y sudor que llegue a buen término. Os pido disculpas por mi pesimismo, pero nadie más que yo desea equivocarse. Un saludo.

acosan dijo...

La verdad, creo que con el tema abierto entre todos hay para escribir varios libros "gorditos".

La idea de este comentario es aportar dos soluciones, je,je,je..., mejor dos ideas que intentan paliar algo los problemas que habéis detectado.

Para ello voy a relatar una experiencia llevada a cabo en mi universidad. Con la idea de adaptarnos al EEES, cinco profesores de distintas áreas y departamentos trabajamos en común para pedir un trabajo (denominado trabajo intedisciplinar) a nuestros estudiantes y que les contara para las cinco asignaturas.

El hilo conductor recae sobre una de las asignaturas que es troncal y anual, por tanto, este profesor es el que ha llevado más peso de trabajo. El trabajo se tutoríza entre todos los profesores y el porcentaje de nota difiere para cada asignatura.

Esto es debido a que no todo trabajo se adecua por igual a cada asignatura. La experiencia ha sido muy buena para todos (estudiantes y profesores). Para los primeros, principalmente, un mismo trabajo les ha servido para varias asignaturas (reduciendo el tiempo y esfuerzo en sus carga de estudio) y para los profesores, es decir nosotros, nos ha servido,para conocernos, intercambiar opinones y observar cómo ven la docencia, la evaluación, la metodología, en áreas muy distintas (Didáctica de la Matemática, Didáctica de la Lengua, Didáctica de la Educación Física, Didáctica General y Psicología Infantil).

Ciertamente, es una posible solución, pero no quiero engañar, requiere muchas reuniones, esfuerzo, discusiones y nos encontramos con muchos de los impedimentos señalados ya por vosotros (no hay espacio para trabajo en pequeños grupos, el número de alumnos que participaron fue de 100, divididos en grupos de 5, no contabilizan académicamente las horas de tutorías colectivas, exposiciones,...) es decir, todo es por voluntad de mejorar nuestra docencia.

Respecto a otra de las ideas que se han señalado, la docencia con apoyo de TIC (blog, aula virtual,...), para empezar, consume mucha energía por parte del docente (en mi experiencia de 3 años con una materia semipresencial, deciros que con 40 alumnos que más o menos participen, una asignatura de 6 créditos se convierte más o menos en una de 9 o 10). Por otro lado, conseguir un diseño estructural de la asignatura, de contenidos y actividades es bastante complejo (sobre todo si no tienes mucha ayuda), !!!yo aún no lo he conseguido, todos los años modifico, por así decir, un 40% de lo realizado en el año anterior!!!.

Parece todo negativo, ¡no! creo que mis alumnos están aprendiendo bastante y eso salva la situación. Ahora estoy introduciendo (yo utilizo WebCT por imposición de mi Universidad) Applets Java en las preguntas o Test con la intención de hacerlas más dinámicas, también introduzco vídeos explicativos en los textos (a través de html y enlaces), preguntas de autoevaluación con HotPotatoes y un recursos que creo que ese bastante bueno es que los alumnos van realizando el glosario de términos de la materia a lo largo del curso (supervisado por mi, claro está) basándose en documentos de internet, pero no les dejo que la extraígan de sitios como Wikipedia, enciclopedias virtuales, otros glosarios o diccionarios, etc. Es decir, tienen que sacarlos de páginas personales donde aparezca el término.

Bueno, no se si me he enrollado mucho, la verdad es que me tiraría escribiendo un buen rato, pero ya lo dejo.

PD. Soy nuevo en esto de los blog y acabo de crear uno. http://matematicaeducativa.blogspot.com/

A ver como me va.

Angel dijo...

Pues por contribuir al revoltillo de ideas, aquí van algunas más sobre retos y convicciones al respecto:
- el aprendizaje por proyectos es una opción razonable en mi caso (último curso de una ingeniería).
- pero hay que prever los casos en los que el alumno se sienta tentado a no atender más que a las habilidades: los fundamentos son esenciales para tener capacidad de solucionar problemas en el futuro. Aquí se rompe el solo ejercicio de la práctica: sigue siendo necesario estudiar, analizar y comprender.
- no quiero que mis alumnos inviertan sus horas buscando en internet: hay que dar una buena selección de textos base que cubran la parte de fundamentos y dejar temas abiertos pero con textos definidos para solucionarlos.
- los libros buenos en mi materia están en inglés lo cual crea problemas que aún no sé como solucionar. Ignorar que una parte de mis alumnos no se defiende bien en inglés no soluciona nada.
- hay alumnos a tiempo parcial, que trabajan, otros que vienen y van desapareciendo largas temporadas (hay sabrosas anécdotas al respecto). Todos ellos tendrán que poner algo de su parte y adaptarse para salir adelante con este sistema.
- la evaluación tendrá que hacerse necesariamente con una carga de subjetividad: no hay que dar nota a un test sino a un trabajo del cual hay que valorar la calidad. Eso deberá entenderlo también el alumno y habrá que explicarlo bien para que el esfuerzo esté dirigido a la calidad y no a la cantidad y que el corta/pega está prohibido.
Y gracias a todos por los comentarios que vais haciendo me son muy útiles.

Fèlix Llopart Miquel dijo...

Veo que empiezas a interesarte por la "praxis". Si, eso que dijiste que "no era nada" cuando te dije que la psicoanálisis era una praxis.

Me alegro de que evoluciones positivamente.

Angel dijo...

Félix, no entiendo qué tienen que ver las estrategias de docencia con el psicoanálisis. ¿Acabarás diciéndome que el bricolaje (una praxis) apoya la validez del psicoanálisis?

Fèlix Llopart Miquel dijo...

No digo que haya nada que apoye el psicoanálisis. Digo que una praxis és algo.

Y lo digo porqué tu una vez dijiste que no.

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