17 marzo 2008

The Scientist Delusion

El título es una obvia referencia al libro de Richard Dawkins cuyo título original es "The God Delusion", traducido en el mercado español como "El espejismo de Dios". Es, también, el título de un artículo de David Goldston que se publicó en Nature hace una semana. En él comenta una conferencia impartida por el cosmólogo Rocky Kolb y titulada algo así como "La cosmología en el mundo hace 1000 años (y hoy en Kansas)". Aparte de la broma, Goldston propone que los científicos infravaloramos la receptividad del público a la ciencia así como el poder de los lobbies religiosos a la hora de plantar batalla en el falso debate evolución vs creacionismo. El argumento central de Goldston es que el rechazo a la ciencia no es tan real como parece en los EE.UU. Reconoce que entre un 40-50% de la gente no cree que la humanidad provenga de formas de vida anteriores pero arguye que ese porcentaje lleva estancado un par de décadas y que esas estadísticas concretas enmascaran actitudes generales mucho más favorables a la ciencia. Precisamente por eso, dice, los creacionistas intentan vender que sus propuestas son científicas, porque reconocen que el marchamo de "ciencia" es ventajoso para ganar aceptación pública. También comenta que la mayoría de los estadounidenses no pertenecen a las religiones que tienen alguna querella doctrinal con la evolución y que, frecuentemente, cuando esa querella existe se debe tanto a ignorancia científica como a ignorancia religiosa.

La conclusión de Goldston es que los cientificos no deben creer que se enfrentan a un público inherentemente hostil a la ciencia y que las actitudes sociales ante la ciencia y la religión son complejas y frecuentemente contradictorias. En el caso de la evolución, sostiene que el concepto es para la mayoría de la gente más simbólico que real y que, por tanto, no es un buen indicador para evaluar la aceptación o rechazo a la ciencia.

Personalmente, estoy de acuerdo con el enfoque general de Goldston pero creo que conviene completar y matizar algunos aspectos, algunos de los cuales no he visto comentados en ningún sitio.

El primero es que deberíamos reconocer que la evolución no es bien comprendida por casi nadie que no tenga una formación específica. La consecuencia de esto es que los científicos de otras áreas deben "fiarse" del sistema como yo me fío de las teorías físicas consolidadas o de los avances en bioquímica. Llevado a la sociedad en general, la evolución no se diferencia mucho de una "creencia". La aparente aceptación de la realidad de la misma, mayoritaria en España, es un espejismo porque casi nadie sabría defenderla con argumentos.

Creo que el espejismo "la sociedad es evolucionista" se repite con casi todo: la gente se fía de lo que contamos ya que la ciencia es bien valorada en la sociedad. De aquí, probablemente, el interés de los cuentacuentos de arrimarse a "lo científico".

Otra cuestión distinta es la relevancia de la evolución en la sociedad. Aquí estoy convencido (ya me dirán ustedes) de que a la gente en general lo del evolucionismo vs creacionismo le importa muy poco. Algunas personas con las que he hablado, no relacionadas con la biología, me han comentado que al ser la evolución un hecho, el debate es irrelevante. Como debatir sobre la gravedad o sobre la inercia.

Y aquí tienen razón. Que los creacionistas planteen sus alternativas no debería ser más preocupante que la defensa de la Tierra hueca, por poner un ejemplo. ¿Por qué nos preocupamos entonces? ¿Por qué la riada de posts y comentarios ante las conferencias creacionistas?

Creo que el problema es algo más sutil. Y es que la transcendencia del "debate" no es la propia del caso concreto de la evolución sino la de algo más serio: la del deterioro de la percepción social de la ciencia. Voy a intentar explicarlo brevemente.

La estrategia del "diseño inteligente" es hacerse pasar por teoría científica. Que eso es falso es evidente para los que conocen el significado de "teoría científica" pero no lo es tanto para el resto ya que no es el significado común (teoría = suposición). Si consiguen que sus afirmaciones sean consideradas socialmente como alternativas científicas válidas tienen varias batallas ganadas. La primera es la de sembrar confusión sobre lo que es o no es ciencia. La segunda es la de sembrar dudas sobre los propios científicos ya que, al negarse a discusiones públicas, parecería que no saben defender el evolucionismo ante los argumentos creacionistas. Y la tercera es la de acusar de intolerancia a la ciencia al oponerse a la difusión de sus afirmaciones en ámbitos académicos.

Estas tres batallas, como comenté antes, socavan la percepción social de la ciencia y por eso son de tanto interés para cualquier vendemotos y, lógicamente, no están limitadas a los creacionistas: "los científicos tienen miedo a mi invento y por eso no me dejan presentarlo en la universidad" es una frase clásica de los inventores de motores de agua y máquinas de trabajan gratis.

En esta guerra, la ciencia tiene en su contra algunas cuestiones que son intrínsecas a su funcionamiento actual. Una es la escasa familiaridad con los medios de comunicación: los científicos no estamos acostumbrados a presentar nuestros estudios o ideas en debates televisivos o radiofónicos. Los mass media no son el hábitat natural de la discusión en ciencia y las estrategias para sobrevivir en ese hábitat de frases rotundas, telegenia y tiempo limitado nos son poco familiares. Otra circunstancia es que la mayoría de los conocimientos en ciencia son imposibles de explicar en cuatro frases y sin una formación previa, a veces muy exigente. En este aspecto, los creacionistas del "diseño inteligente" lo tienen mejor porque usan la estrategia de plantear problemas reales o imaginarios pasando la carga de la prueba a los científicos. Y ese debate no está equilibrado: decir que "la evolución no puede explicar la estructura compleja X" lleva unos segundos mientras que una réplica honrada necesitaría mucho más tiempo del que van a darte en el debate. En este sentido, la evolución es un buen tema para ellos ya que se presta a argumentos falaces y espectaculares donde "desfacer el entuerto" ante un público poco informado es una labor imposible.

Y, finalmente, debemos hacer algo de autocrítica: los que nos dedicamos a la ciencia con más o menos empeño no estamos normalmente interesados en invertir nuestro tiempo en convencer a la sociedad de nada. Tampoco es nuestro oficio aunque tal vez deberíamos empezar a plantearnos la rentabilidad social de hacerlo. Creo, como Goldston, que la sociedad no es inherentemente hostil a la ciencia sino justo lo contrario, pero también creo que ese apoyo se sostiene sobre cimientos poco sólidos, sólo debidos al prestigio que la ciencia mantiene en nuestra sociedad. Y es ese prestigio lo que los creacionistas y otros chiripitifláuticos personajes intentan socavar. A río revuelto, ganancia de pescadores.

22 comentarios:

Lanarch dijo...

Ya me has dado algo en lo que pensar por hoy, estarás contento :P

Sol dijo...

a medida que pasa el tiempo existen debates que hacen reafirmar la teoria evolucionista.

a pesar de que exista grupos religiosos que lo mitiguen con sus propias teorias adaptadas a la cuestion religiosa

Nevermind dijo...

Buen post. En mi laboratorio estábamos discutiendo hce unos dias si se debía discutir con los creacionistas o no. Muchos compañeros opinaban que no, para no entrar en la primera de las estrategias de las que hablas: al conceder el debate, sus teorías quedan en plano de igualdad. Me quedé solo defendiendo la opción del debate. Personalmente, me parece mas peligrosa y mucho mas dañina la segunda estrategia: sembrar dudas sobre los científicos pintándonos como soberbios dogmáticos incapaces de admitir discusión a nuestras ideas. Esto es un ataque frontal y perverso al modo de conducirse de un científico que no puede permitirse en ningún caso. Por tanto, yo defiendo que hay que debatir y rebatirles siempre que se tenga ocasión, en todo momento y en todo lugar.

Pienso además que nunca podemos negarnos a discutir las teorías científicas. Implica una tarea de divulgación que va en nuestro sueldo. La difusión del conocimiento es el mejor antídoto contra la expansión de cualquier pseudociencia o superstición. Y en realidad, tampoco lo veo tan dificil: la mayoría de las ideas pueden explicarse mediante ideas intuitivas y simples que, eso si, deben llevarse perfectamente preparadas. En el ejemplo que citas, el de la complejidad del desarrollo de determinados órganos, creo que se debería pasar inmediatamente al ataque, preguntando como se distingue un órgano complejo de otro que no lo es: ¿porque un pie puede ser producto de la evolución y un ojo no? ¿Como se fija el límite de lo que no puede ser explicado por las leyes de la evolución? Y si no puede fijarse, ¿Como puede decirse entonces que el ojo no puede originarse evolutivamente?

Pero en realidad, como tu dices, me parece un tema que a la mayoría de la gente se la trae al fresco. Puede que en otros lugares allende el océano sea algo preocupante, pero aquí no me intranquiliza lo mas mínimo. No tienen mucho que rascar.

Angel dijo...

Lanarch: siiii, estoy contento, así no procesionas ;-)

Sol, no te preocupes que aquí eso lo tenemos claro.

Nevermind. Yo también dudo sobre entrar en debates públicos porque las reglas del juego no nos vienen bien, pero creo que, en efecto, habrá que hacerlo. Eso sí, teniendo en cuenta que se trata no de una carrera de fondo sino de velocidad y donde valen los codazos y las zancadillas.
Saludos

roberasturias dijo...

Pues a mi sí que me parece preocupante: uno que es un pesimista por naturaleza.

Me explico. En base a una sociedad adormilada, con una base cultural más baja y sin curiosidad e interés por el conocimiento, cualquier creacionista que presente en los mass media un mensaje atrayente tiene ganada para su causa a mucha gente.

Todos vemos con muy buenos ojos a la ciencia, pero si quien represanta a la verdadera ciencia, se ve noqueado en un debate televisado, quien pierde la batalla es la ciencia.

Se necesitan, más que nunca en estos tiempos, muy buenos divulgadores de ciencia que lleven a los salones de nuestras casas toda la ciencia que se está logrando en los lejanos laboratorios.

Anónimo dijo...

Lo mejor es que has empezado con dos datos básicos, que la ciencia tiene prestigio y que el cracionismo (al menos en España) es irrelevante. Y sí, "nos fiamos" todos, la gente con preparación científica lo hace más meditadamente que la gente sin ella. La ciencia tiene un evidente y abrumador éxito.

Muy, muy bien la entrada. Me causan desazón los que se ponen a exagerar el peligro del creacionismo para acabar dando palos al Papa (es sólo un poco menos que una caricatura esto último) y a decir que la gente desprecia la ciencia. No es así a poco que se examine todo buscando datos. Los católicos al menos buscan compatibilidad con la ciencia (otra cosa es que la encuentren siempre), incuida la evolución porque la ciencia tiene prestigio para todos, incluidos ellos.

Otra cosa es que el prestigio de la ciencia se base en la afición de la gente por la ciencia. Creo que la afición por la ciencia es escasísima y por eso el debate cienctifico en los medios tiene tan poca calidad (en general). Se parece mucho al debate político, de muy escasa calidad también y por casi los mismos motivos de falta de afición de la gente (si hay más debate es porque es más importante para la gente, creo que acertadamente).

La pregunta es si puede haber divulgación científica cuando la actitud de "fiarse" está sustentada menos en la idea de la limitada capacidad humana que en la indiferencia.

Angel dijo...

En esto deberíamos ser pragmáticos y tener clara la respuesta a la pregunta que creo subyace a la tuya: ¿con qué objetivo hacemos (deberíamos hacer) divulgación científica?
Y creo que todo depende del público. Hay un público interesado en leer ciencia a un nivel asequible, otra parte está interesada en la ciencia como "merchandising". En este caso está más interesada en los resultados de la ciencia que en la ciencia en sí: le gusta leer que se ha encontrado un nuevo tipo de antibióticos pero no le interesa entender el camino que llevó a ese resultado.
En el caso del creacionismo, nos puede interesar sólo el público susceptible, aquél que no tiene herramientas para valorar las diferentes opciones que le ponen delante. En este caso no se trata de hacer divulgación científica tal cual sino, esencialmente, de dejar la impresión de que la ciencia es más fiable que la divina iluminación y de que, además, hacer caso de las pseudociencias es, objetivamente, arriesgado a nivel personal (en la medicina la gente lo suele tener claro).

Nevermind dijo...

Angel dixit: "en la medicina la gente lo suele tener claro"

¿Realmente?

Homeopatía
Quiropráctica
Acupuntura
Reflexología
Parto natural
Y otras chorradas como aromaterapia, cromoterapia, etc etc

Todas estas cosas comparten un aroma místico y misterioso que es muy atractivo para mucha gente. El cuento de las intangibles energías que atesora el cuerpo humano y que la dogmática ciencia oficial no quiere ni puede reconocer suele tener éxito. De hecho, es quizá en medicina donde las pseudociencias son mas dificiles de contrarrestar.

Angel dijo...

Tienes razón en eso pero creo que cuando la cosa pinta cruda la inmensa mayoría de la gente no va a los cuentacuentos sino que entiende que su sitio es la Seguridad Social. Si deja de ser así la selección natural ejercerá su función :-)

Por cierto, en estos momentos está nevando en Oviedo.

Pepe dijo...

La ciencia nos enseña que una bacteria, aprovechando algunos errores ocasionales que se producen en la copia de su genoma, se puede hacer más apta y adaptada y sobreviviendo y reproduciéndose más que sus colegas con el tiempo llegar a ser un elefante o una almeja. Si tiene pocos errores, puede ser apta y estar adaptada y sobrevivir, pero siempre será una puta bacteria. Esto es todo lo que debemos saber. Para los detalles, está Talk origins.

Pepe dijo...

El pobre Dawkins ha tenido que abandonar la biología evolutiva y refugiarse en la teodicea.

Pepe dijo...

El darwinismo es una teoría pretendidamente científica, que explica la aparición y evolución de la vida en el planeta Tierra.
Saber que es lo que afirma exactamente el darwinismo, no es tarea fácil, los darwinistas últimamente están algo escamados, tras la ridícula evidencia de que el enunciado clásico de la supervivencia de los más aptos por selección natural, como explicación del cambio evolutivo es equivalente a decir que sobreviven los que sobreviven. La única medida de la aptitud, es la supervivencia, se mire como se mire, esto es así.
Durante más de un siglo nadie se apercibió que la afirmación central de la teoría, era una estúpida tautología, sin ningún valor explicativo. Posteriormente han cambiado al afirmar que es la reproducción diferencial: unos se reproducen más que otros gracias a pequeñas diferencias y esto explica que una bacteria llegue a ser un elefante tras acumular pequeños errores en la copia del genoma, y siendo apto y adaptado durante el trayecto evolutivo.
Últimamente procuran permanecer mudos sobre el contenido informativo de la teoría, o hacerlo de una forma más enrevesada por si cuela. Un ejemplo de esto es Stepen Jay Gould, cuando escribió sus casi mil quinientas páginas sobre “La estructura de la teoría de la evolución”, con un capítulo de más de cien páginas de letra menuda titulado: Definición y revisión de la estructura de la teoría de la evolución. En este capítulo, aparece la siguiente frase:
“La formulación básica- el esqueleto- de la selección natural es un argumento de una simplicidad desarmante, basado en tres hechos innegables (sobreproducción de descendencia, variación y heredabilidad) y una inferencia silogística: la selección natural, o la afirmación de que los organismos con más éxito reproductivo serán, en promedio, las variantes que por azar, resulten estar mejor adaptadas a los entornos cambiantes, los cuales, por herencia, trasferirán a sus descendientes sus rasgos favorecidos.”

En el principio, fueron las bacterias, que poco a poco transfiriendo sus “rasgos favorecidos” a sus descendientes llegaron a ser (evolucionaron a) una almeja, una sardina o un elefante, dependiendo naturalmente, del tipo de rasgos favorecidos que les transfirieran, rasgos de concha, de trompa o de raspa. El único problema lógico, es que las bacterias llevan miles de millones de años perfectamente adaptadas a todos los entornos y se reproducen con más rapidez que cualquiera de sus descendientes evolutivos, las almejas, las sardinas y los elefantes pasan, mientras las bacterias permanecen.
La maravillosa lógica difusa del darwinismo es así.

Angel dijo...

Pepe, en este blog hay temas sobre los que no se debate: el atractivo de Lauren Bacall, las máquinas de movimiento perpetuo, la evolución...
No te esfuerces, tus pseudoargumentos sólo se pueden plantear desde el desconocimiento. Pásatelo bien en tu mundo virtual y saludos cordiales.

Pepe dijo...

La evolución es un hecho, la explicación darwinista de la evolución es otra cosa. No confunda.

Pepe dijo...

Darwin y el Diseño inteligente. FJ Ayala. Alianza Editorial.

Ayala es un gran biólogo, fue presidente de la American Asociación for the Advancement of Science, es un darwinista moderado de los que cree que la ciencia y religión son compatibles y pertenecen a ámbitos distintos, critica a Dawkins y a todos los que niegan esa compatibilidad, pero miente inmoderadamente desde la primera frase del prólogo.
Estas mentiras no se reducen a los típicos trucos del trilero darwinista que confunde el hecho de la evolución con la teoría darwinista como si fuesen algo único y común o a calificar a los organismos primigenios como relativamente sencillos (se refiere a seres celulares con sus decenas de miles de enzimas) .No, me refiero a datos contrastables, que simplemente falsifica para mejor defender sus tesis. Afirma que que los vertebrados aparecen hace 400 millones de años o que la fauna de Ediacara es de unos 700 millones. Es imposible que un biólogo evolucionista desconozca la falsedad de estos datos, comprendo que les sean muy incómodos los vertebrados de la Explosión Cámbrica y que los ignore, pero esas mentiras tan fácilmente comprobables dichas por un prestigioso y moderado biólogo nos muestra la verdad: si Darwin ha muerto, todo está permitido.
Ayala llega hasta el fondo de la ignominia cuando hablando del diseño inteligente y el problema evolutivo de la coagulación sanguínea deja caer que Behe probablemente no conoce los trabajos de Doolittle, cuando este es citado de forma reiterada y elogiosa en el libro de Behe por su frustrado intento de explicar de algún modo el proceso evolutivo de la coagulación. Es posible que Ayala no haya leído Behe para hacer su crítica, pero vistos los antecedentes, la hipótesis más parsimoniosa es que Ayala es un embustero compulsivo.

Angel dijo...

A ver si me explico: que no, que aquí no doy cancha. Si tienes pruebas de vertebrados en Ediacara publícalo en Science o Nature sin dudarlo un minuto más.

Pepe dijo...

Vertebrados en el Cámbrico inferior,
se han adelantado.
Lower Cambrian vertebrates from south China

Nature 402 4 de Noviembre de 1999 pp. 42 - 46
D-G. Shu*, H-L. Luo², S. Conway Morris³, X-L. Zhang*, S-X. Hu², L. Chen*, J. Han*, M. Zhu§, Y. Li* & L-Z. Chen²

Angel dijo...

No, aún estás a tiempo, Ediacara es muy anterior.

Anónimo dijo...

Ver el libro:
"Darwin ha muerto"
en BUbok.

Angel dijo...

Joer, que Darwin murió ya lo sabemos todos. Es que hacen cada libro...

Gatete dijo...

ADN = Código, codigo = información (mucha) ordenada.
¿Alguna prueba científica de un código que surja de la nada? Aun no se ha encontrado. Detrás de todo código siempre hay una inteligencia.
Por favor, que alguien demuestre en un laboratorio como crear vida a partir de una sopa y entonces la teoría de la evolución empezará a ser considerada como un hecho. (Por mi, claro, no se lo vamos a imponer a nadie)

Angel dijo...

Gatete, puedes mejorar, no pierdas la esperanza. Hay otros blogs donde te darán cancha y harán el esfuerzo de hacerte comprender que lo que has dicho es la falacia del hombre de paja.
Por cierto, que coño tendrá que ver el origen de la vida con la evolución.
Saludos.

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