06 enero 2015

¿Es importante bloquear el espejo para conseguir una fotografía más nítida?

Como saben algunos de ustedes, hace un tiempo que me dedico a fotografiar monumentos, construcciones históricas y objetos arqueológicos. Una de las cuestiones más importantes en este tipo de fotografía es conseguir la máxima nitidez en cada toma. Lógicamente, la calidad de los objetivos es muy importante pero, una vez fijado un modelo concreto ¿qué puedo hacer para aprovechar sus posibilidades al máximo?
Los consejos básicos son conocidos: trípode y buen enfoque, facilitado este por la elección de un diafragma medio, 8 u 11 en la mayoría de los casos que, además, contribuye a aprovechar la calidad óptica de la lente, que se degrada con valores excesivamente abiertos o cerrados.
Otro consejo que se suele mencionar, aunque no siempre, es aprovechar la función de bloqueo del espejo (cuando nuestra cámara es una reflex, claro). La idea es que cuando pulsamos el botón de disparo, ocurren varias cosas en la cámara. Una de ellas es que el espejo interior sube para quitarse del medio y sólo cuando eso pasa, se abre el obturador para la exposición. El movimiento del espejo, aunque es anterior a la exposición, puede generar vibración o trepidación que, tal vez, se transmita a la toma final haciendo que salga ligeramente movida. ¿Esa posible influencia es una exageración o tiene un efecto detectable?
En el video siguiente se ve progresivamente más lento el proceso de subida del espejo, movimiento de la cortinilla (obturador) y caída del espejo.


Lo mejor, como siempre, es hacer una prueba y el objeto de este post es dársela a conocer.
Para hacerla, puse la cámara en un trípode y fijé el modo en prioridad de diafragma con un valor 8 lo que, con la iluminación disponible, supuso un tiempo de exposición de 1/15 de segundo. La distancia focal del objetivo fue de 200 mm lo que, aplicado el factor correspondiente a una APS-C, supone unos 300 mm equivalentes en una cámara de formato 35 mm. La cámara, una Nikon D7000, se manejó con un mando externo conectado por cable y el objeto, una página de un comic, estaba a 90 cm del plano focal.
Tienen los resultados a continuación. Arriba está la toma realizada usando el doble disparo: el primero para levantar y bloquear el espejo y el segundo para exponer esperando, más o menos, dos segundos entre ambos. La siguiente es la tomada de la forma habitual, sin bloquear previamente el espejo.

Los resultados son tan claros que repetí las fotografías por si algo había salido mal pero no, el efecto de trepidación es perfectamente visible con esta distancia focal.
Las conclusiones, por tanto, son simples: si se quiere conseguir la máxima nitidez, es muy recomendable realizar las tomas en el modo de bloqueo del espejo. Lógicamente, la trepidación se reducirá con las focales cortas y tal vez el efecto deje de ser detectable.

2 comentarios:

Miguel dijo...

Hola Ángel.
Prácticamente me había olvidado de tu blog, pero ayer se me vino a la mente y volví a echarle un vistazo. Lo puse como ejemplo a mis alumnos. Me gusta el tema de esta última entrada. Soy aficionado a la fotografía y la primera vez que oí lo de bloquear el espejo me pareció exagerado, pero cada vez estoy más convencido de que es bastante útil.
Un abrazo.

Angel M Felicisimo dijo...

Casi se me ha olvidado a mi mi propio blog :-(
Aparte, estas son pruebas sencillas de hacer pero que, por algún motivo, nadie hace. Aunque la distancia focal es muy larga y eso acentúa el efecto, la diferencia es notable.
Saludos

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